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Productividad con IA

7 artículos publicados

¿Puedes deducir ChatGPT Plus u otras suscripciones de IA como autónomo?

Pagas cada mes ChatGPT Plus, Claude Pro u otra suscripción de IA que usas en tu actividad. Tarde o temprano te preguntas lo mismo: ¿se puede deducir en el IRPF o es un gasto personal disfrazado de gasto de negocio? La respuesta corta es que sí se puede deducir, con las mismas reglas generales que cualquier otro gasto de un autónomo español. Pero hay matices reales, sobre todo porque el proveedor de la herramienta no suele ser una empresa establecida en España, y las listas genéricas de "gastos deducibles" no los tratan en detalle. Todo depende de dos cosas: con qué factura lo justificas y si la herramienta la usas solo para trabajar.

Qué dice la AEPD sobre usar IA en tu negocio: guía práctica para autónomos

Pegas en ChatGPT la factura de un cliente para que te redacte el correo de reclamación, y no te paras a pensar qué dice la ley de protección de datos sobre eso. Miles de autónomos y pequeños negocios en España usan a diario ChatGPT u otras herramientas de IA generativa con datos de clientes, facturas o comunicaciones internas sin habérselo planteado nunca. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) es la autoridad pública que vigila en España el cumplimiento del RGPD. Ya ha publicado recomendaciones específicas sobre el uso de IA generativa y también su propia política interna de uso de IA, que se ha convertido en un caso público de referencia. Aquí lo traducimos a un lenguaje práctico para quien factura solo o con un equipo pequeño, sin presupuesto para un departamento legal.

Niebla mental por IA en el trabajo: qué dice la ciencia y la ley española

Terminas la jornada habiendo usado IA para casi todo y, aun así, sales con la cabeza más espesa que antes. La conversación habitual sobre productividad e IA gira en torno a cómo usar más herramientas para ahorrar tiempo. El Instituto Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales (IAPRL), organismo público de la Junta de Andalucía, plantea la pregunta contraria. ¿Qué pasa cuando el uso intensivo de IA en el trabajo empieza a generar fatiga cognitiva y "niebla mental"? Y, sobre todo, ¿por qué eso ya puede encuadrarse como un riesgo laboral bajo la ley española, y no como una simple anécdota de cansancio? La cuestión no es si usar IA, sino qué separa un uso que ayuda de uno que agota, y qué dice la normativa de prevención de riesgos.